consumo responsable · kontsumo arduratsua

                   
 
 
 
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¿Cómo entendemos el consumo responsable?

Se nos suele decir a los ciudadanos, que la máxima forma de participación que tenemos en la sociedad es mediante el voto cada cuatro años a uno u otro partido. Esa quizas sea una forma de participación, pero desde luego no es la única. Vivimos en una sociedad capitalista que tiene su base en el consumismo desaforado que practicamos. Por lo tanto, si queremos crear una sociedad mas justa, es obvio que una parte importante de la solución esta en el consumo.

Y si hablamos de consumo, en ese espacio si que tenemos mucho que decir los ciudadanos, que también somos los principales consumidores. Porque al fin y al cabo, los productos se fabrican para que los consumamos nosotros, con lo cual somos la pieza clave, ya que si no consumimos el sistema se derrumba.

Obviamente el no consumir es imposible, nos moriríamos de hambre. Pero lo que sí es posible es plantearnos qué consumimos, cómo consumimos, cuanto consumimos, porque consumimos, y, sobre todo, cuales son las consecuencias de nuestro consumo, o mejor dicho, de nuestros hábitos de consumo. Y es aquí donde entra en juego eso del consumo responsable, que se nos presenta como una herramienta muy poderosa, que utilizada sabiamente y en conjunto, puede provocar cambios muy importantes que ayuden a crear ese mundo justo que todos buscamos.

El consumo responsable supone tener en cuenta una serie de parámetros a la hora de elegir qué vamos a consumir. Claro, que para eso hace falta información. El problema es que esa información (sobre la empresa, el producto) nos llega tergiversada mediante la publicidad, que intenta crear en nosotros la necesidad de consumir productos que realmente no necesitamos y asociar el producto publicitado a valores por los que sentimos afinidad (amor, familia, paz, libertad, éxito…). Esa información tan valiosa que necesitamos se resume en tres preguntas:

¿En qué condiciones humanas y laborales se manufacturan los productos? ¿Cómo afectan las plantas de producción al lugar donde se ubican? ¿Cuál es el impacto ambiental de las actividades?

Si disponemos de esa información podemos añadir un criterio más a la hora de elegir por un producto u otro (o diferentes opciones de un mismo producto). Ese criterio seria el de sopesar si estamos de acuerdo o no con la historia del producto (condiciones laborales, sociales… en las que se fabrica) y la forma en que la empresa fabricante lleva a cabo sus actividades. La incorporación de ese criterio es lo que llamamos consumo responsable.

 
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